Noboa despliega 13 mil militares: ¿Cambio real o más militarización inútil?
13 mil militares en las calles: ¿solución o parche más?
El presidente Daniel Noboa ordenó un masivo despliegue de 13.000 militares en cuatro provincias con altos índices de crimen en Ecuador. Guayas, Manabí, El Oro y Los Ríos se convierten en foco militar con el objetivo de controlar la violencia que azota a estas regiones.
Qué pasó:
- El estado de excepción se amplía a casi la mitad del país.
- Se mueven tropas desde áreas menos conflictivas hacia zonas costeras y fronterizas clave para el narcotráfico.
- Se anuncia una ‘guerra total’ contra las bandas criminales, incluso con permiso para que militares extranjeros operen en Ecuador.
- Indultos y penas reducidas a militares y policías en operaciones contra el denominado ‘conflicto armado interno’.
Lo que no se dice y cambia el juego:
Desde inicios de 2024, estados de excepción y militarización constante no evitaron que 2025 cerrara con un récord de 9.281 asesinatos. Más seguridad no ha significado menos violencia. La movilización masiva puede generar control temporal, pero no aborda la raíz de la crisis ni detiene el avance del crimen organizado.
Además, abrir la puerta a militares extranjeros con inmunidad plantea riesgos para la soberanía y la legalidad, asuntos que pocos debaten.
Qué sigue:
Parece que Ecuador apostará por una escalada militar en lugar de reformas profundas en seguridad, justicia e instituciones. Sin cambios estructurales, la inestabilidad y la violencia solo podrían aumentar. La pregunta urgente es: ¿hasta cuándo se repetirá esta receta que no funciona?