Viniloversus rompe su esquema con “Vértigo”: ¿El rock venezolano se reinventa?
Vínculo directo con sus raíces, pero con riesgo en el sonido
Viniloversus lanzó “Vértigo”, avance clave de su séptimo álbum La Frontera, que llega el 27 de mayo bajo Cúsica Récords. Esta canción no es solo un sencillo más, sino un giro en su propuesta que conecta lo clásico con nuevos territorios.
El cambio detrás de “Vértigo”
La canción surgió en una sesión nocturna entre Rodrigo Gonsalves y José Pablo Molina, y retoma el nombre original de la banda como un símbolo de renovación. Grabada en México y producida por Juan Víctor Belisario, el tema fusiona el rock alternativo tradicional con sonidos electrónicos y sintetizadores.
- La letra aborda una pasión extrema, alimentando un discurso intenso de amor y entrega sin filtros.
- El sonido hunde sus raíces en influencias europeas como Phoenix y Kasabian, que nada tienen que ver con la corriente tradicional venezolana.
- Con una producción que apunta a romper esquemas, el grupo se aleja de repetir fórmulas para buscar un lenguaje propio.
¿Qué implica este movimiento para el rock venezolano?
El viraje de Viniloversus abre preguntas claras sobre la resistencia de las bandas a estancarse en la comodidad. Su apuesta por mezclar géneros y abandonar la zona segura confronta un mercado que suele preferir lo predecible.
Además, evidencia la creciente influencia externa que redefine cómo suena el rock local, con sonidos electrónicos ganando terreno. ¿Es este el futuro inevitable o solo una experimentación necesaria para sobrevivir en la era digital?
Lo que sigue: tensión entre tradición y modernidad
La Frontera promete ser un test para Viniloversus y su audiencia. La verdadera pregunta es si esta evolución atraerá a nuevas generaciones o alejará a sus seguidores más fieles. En un país donde la escena rockera lucha por espacio y relevancia, este reto puede definir el rumbo para otras agrupaciones.
Por ahora, “Vértigo” ya está en plataformas digitales y el pre-save del álbum está abierto. La frontera entre lo clásico y lo moderno nunca estuvo tan clara y desafiante.