Opus Dei impulsa la canonización polémica del joven Pedro Ballester, ¿qué ocultan?
Un joven hispanobritánico en el foco del Opus Dei y el Vaticano
Pedro Ballester, muerto a los 21 años por un cáncer, es ahora candidato a ser santo. La diócesis de Salford abrió su proceso de canonización el 12 de mayo, impulsado por el Opus Dei, que busca con esta causa limpiar su imagen cuestionada.
¿Por qué esto es más que una historia triste?
Su vida y muerte no se entienden sin la intensa influencia de ‘La Obra’. Pedro fue introducido al Opus Dei desde adolescente, a pesar de las dudas sobre el reclutamiento de menores. A los 16 años pidió formalmente ingresar como numerario célibe, un compromiso extremo para alguien tan joven.
Este caso explota una laguna legal que permite a la organización aplicar disciplina adulta a menores mediante la figura de «aspirante». Para críticos, es una forma de adoctrinamiento que pasa por alto principios legales claros.
Lo que no te cuentan
Gareth Gore, periodista que investigó a fondo al Opus Dei, advierte que la canonización sería una victoria que legitima un sistema con serias dudas éticas y legales. El Opus Dei ha enfrentado restricciones internas en el Vaticano, pero ahora busca revivir su influencia apoyándose en casos como el de Pedro.
¿Qué significa dar este respaldo a un grupo con acusaciones previas de manipulación y captación cuestionable? Más allá de la fe, se juega la legitimidad de instituciones y la protección real de los jóvenes sometidos a estas prácticas.
¿Qué viene después?
Si el Vaticano avanza sin cuestionar estas prácticas, abre la puerta a una normalización peligrosa. La presión de sectores ideológicos preocupa porque puede consolidar estructuras que afectan a menores y que han sido cuestionadas desde la legalidad y la ética.
Este caso pone en tensión la imagen oficial de la Iglesia y su compromiso con un proceso transparente. La pregunta que queda abierta es: ¿Quién gana realmente con esta canonización?