Seis meses sin respuestas: ¿Protege Colombia a violentos de Venezuela?
Seis meses de silencio y un atentado que derrumba la seguridad regional
El 13 de octubre de 2025, Yendri Velásquez y Luis Peche fueron atacados a balazos en Bogotá. Seis meses después, no hay respuestas concretas ni detenidos. ¿Por qué se permite este vacío de justicia?
Un ataque que revela la falla de los gobiernos
Velásquez, activista venezolano refugiado en Colombia, y Peche, analista político, fueron blanco de un intento de asesinato que expone un problema mayor: la incapacidad o voluntad de investigar cuando el poder de por medio viene de Venezuela. Ni las autoridades colombianas ni las venezolanas han identificado a los responsables, dejando la puerta abierta a la impunidad.
Represión transnacional: un mecanismo de control que no para
Esta violencia no es un caso aislado. Estado venezolano y sus aliados parecen operar con alcance más allá de sus fronteras para silenciar opositores. Velásquez, antes detenido y torturado en Venezuela, pidió refugio y protección en Colombia.
Pero la ausencia de medidas efectivas demuestra que la seguridad prometida es una ilusión. ¿Cuántos más están en riesgo sin protección real?
Lo que viene: un desafío de seguridad y legalidad regional
Las 10 organizaciones internacionales que exigen a Colombia y Venezuela actuar, plantean un escenario ineludible: o se garantiza justicia y protección efectiva, o la región será escenario de persecuciones transnacionales sin límites.
El sistema de refugio y justicia aparece desbordado. Si nada cambia, la seguridad de miles de venezolanos en países vecinos estará gravemente comprometida.
Datos clave para entender el alcance
- 3 ago 2024: Velásquez es detenido y torturado en Venezuela; pasaporte revocado.
- Oct 2024: Solicita refugio en Colombia, sin respuesta.
- 13 oct 2025: Atentado a balazos en Bogotá contra Velásquez y Peche.
- 10 dic 2025: ONU exige protección a ambos gobiernos.
- Abril 2026: Sin avances en investigación penal.
Esta crisis de seguridad pone bajo la lupa los compromisos de Colombia con la justicia y la protección. La complacencia o incapacidad para enfrentar esta amenaza tiene consecuencias que ya no se pueden ignorar.