Túnez fulmina a su técnico tras humillante derrota en Mundial 2026
Golpe brutal para Túnez en la apertura del Mundial 2026
La Federación Tunecina de Fútbol tomó una decisión drástica: echar a Sabri Lamouchi tras la histórica derrota 1-5 ante Suecia en Monterrey. El golpe no es solo deportivo, es institucional.
¿Qué pasó realmente?
Lamouchi, nombrado en enero de 2026 para reemplazar a Sami Trabelsi, apenas dirigió cinco partidos: una victoria, un empate y tres derrotas. Su fracaso más visible ocurrió en el partido inaugural del Grupo F, donde la defensa y la táctica del equipo fueron arrasadas sin piedad.
El técnico reconoció públicamente la gravedad del fracaso: «Cometimos demasiados errores, nos estamos disparando en el pie». Pero la crisis es mucho más profunda que un solo partido.
Una federación en crisis, un futuro incierto
Las fuentes locales revelan reuniones urgentes y unanimidad en el despido. Lamouchi ha perdido respaldo interno, incluso dentro de la plantilla. Sin un relevo claro y con el Mundial en marcha, la presión crece.
El probable sustituto, Mondher Kebaier, director técnico de la Federación, asume la responsabilidad sin contar con los apoyos habituales ni haber obtenido aún una confirmación oficial. La ausencia de un líder sólido muestra una Federación que improvisa bajo fuego.
¿Qué significa esto para Túnez y el Mundial?
La crisis tunecina no solo afecta a una selección. Revela el daño que causa la falta de planificación y apoyo institucional en el deporte nacional. Cada partido sin un técnico consolidado es una señal de debilitamiento estructural. Quedan dos duros partidos contra Japón y Países Bajos. ¿Puede Túnez levantarse o está condenada a repetir esta imagen de derrota y caos?