¿Venezuela es solo un protectorado?
Ricardo Escalante, veterano periodista que vivió la democracia venezolana desde adentro, lanza una advertencia que pocos se atreven a decir: no somos un país capaz de decidir su destino por sí solo.
Su testimonio no es cualquiera
Durante décadas, Escalante construyó su fama como el hombre de las exclusivas políticas, desmontando relatos oficiales y forjando obras que cambiaron el escenario político nacional. Cubrió el auge y la debacle de la llamada democracia venezolana con el rigor que hoy solo algunos intentan imitar y pocos logran.
Medios: ¿constructores o verdugos?
Escalante no duda en señalar a los medios de comunicación como protagonistas responsables de la caída democrática. Bajo intereses económicos y actos de conspiración, cayeron en una campaña de destrucción sistemática contra los gobiernos de Carlos Andrés Pérez, abriendo camino al ascenso de Hugo Chávez, quien capitalizó ese vacío mediático para perpetuarse en el poder.
¿Corrupción, igual a autoritarismo?
Desmonta el mito de que la vieja democracia era corrupta en el mismo nivel que el chavismo-madurismo. Reconoce que hubo casos, pero niega que los líderes de entonces lideraran mafias como ahora. La diferencia es enorme y determina la calidad real de la crisis actual.
La dura verdad: Venezuela es un protectorado
La influencia cubana no sólo marcó gobiernos sino que redujo al país a un estado bajo tutela extranjera. Escalante dice que estamos en una transición, pero sin soberanía. Y lo peor: hay quienes aceptan esta realidad sin oponer resistencia ni debate.
Lo que viene no será sencillo
- Elecciones, de existir, enfrentarán un régimen con control externo.
- La sociedad debe despertar del letargo y exigir verdaderos contrapesos políticos.
- Los medios tendrán una nueva oportunidad, lejos de complicidades previas.
Escalante también revela el espíritu crítico necesario para un periodismo basado en hechos y contexto, no en consignas ni agendas políticas. Es un llamado a entender que sin memoria histórica y claridad sobre responsabilidades no hay futuro posible.