El documental que revela la prisión que destruye a Venezuela y su clase media
La prisión política que no te cuentan: la familia afectada y la clase media en riesgo
El documental La prisión de mi padre (2023), dirigido por Iván Simonovis Pertiñez, desmonta en 81 minutos la verdadera cárcel que existe en Venezuela. No solo la celda del comisario Iván Simonovis, sino la prisión silenciosa que atrapa a toda una familia y a la clase media en un sistema de persecución estatal.
Estrenado en 2023 y llegando a Madrid y Barcelona la primera semana de mayo, el filme es más que un testimonio. Es un espejo de un país que se ha convertido en una extensión de la prisión, donde la casa de Simonovis se transforma en un espacio vigilado, controlado por el Estado. Arresto domiciliario significa cárcel con apariencia de hogar.
Un documento personal que desnuda la erosión social
Para el director, el documental nace de una obligación ética familiar y nacional, no de un análisis académico. Partiendo de miles de horas de grabaciones y material personal entregado por su madre, Simonovis Pertiñez ofrece una historia de persecución donde el Estado se vuelve dueño del cuerpo, del tiempo y del destino de sus ciudadanos.
Pero la historia va más allá del comisario: exhibe la demolición de la clase media venezolana, esa que ha perdido hogares, recursos y futuro bajo la presión política. La familia, víctima directa de una estructura diseñada para asfixiar cualquier disenso, se convierte en ejemplo del colapso social.
Un modus operandi de opresión que sigue vigente
El documental destapa cómo la persecución política no es cosa del pasado. El aparato represor venezolano se ha perfeccionado,
aprovechando nuevas tecnologías y sumando controles digitales para mantener a la sociedad bajo vigilancia constante.
Los arrestos ya no son exclusivos para líderes destacados; hoy cientos son perseguidos o detenidos por motivos mínimos, desde expresar una opinión hasta participar en protestas. El Estado controla y castiga con un alcance más difuso, pero más efectivo.
¿Por qué importa esta historia más allá de Venezuela?
Simonovis Pertiñez advierte que no se trata solo de un drama venezolano. La historia refleja un mecanismo global donde la persecución política y la desmemoria son repetidas sin cambios, con consecuencias devastadoras en países como Cuba, Irán o Bielorrusia.
En un mundo rodeado por narrativas oficiales sesgadas, este documental rompe el consenso con un relato humano y directo. Ofrece una ventana para entender cómo la pérdida de libertad impacta a las instituciones, a las familias y a la estabilidad misma de una sociedad.
El documental como alerta y punto de encuentro
Exhibido en varias ciudades internacionales, la llegada a Madrid y Barcelona representa un espacio para atender esta realidad ignorada y brindar voz a venezolanos dispersos.
Las funciones, con aforo limitado, serán el 7 de mayo en Barcelona y el 9 y 10 de mayo en Madrid, seguidas de un conversatorio con el director, un testimonio vivo de una historia que no termina y que podría repetirse si no se exhiben sus causas y efectos directamente.