La gran mentira eléctrica: ¿Por qué Venezuela no es culpa del sol?
¿Iguanas, El Niño o el sol? La verdadera causa del colapso eléctrico en Venezuela
Durante décadas, Venezuela fue líder en electricidad en América Latina, exportando energía a Brasil y Colombia con una infraestructura robusta. Hoy, esa realidad es historia.
La crisis eléctrica venezolana no se explica con narrativas oficiales que buscan excusas absurdas: desde iguanas, fenómenos naturales como El Niño, sabotajes cibernéticos, hasta ahora el llamado «fenómeno solar». Este último, un evento anual natural sin impacto comprobado en sistemas eléctricos modernos, se usa como coartada política.
Lo que no dicen revela más.
- Termoeléctricas fuera de servicio.
- Infraestructura sin mantenimiento.
- Dependencia extrema del complejo hidroeléctrico Guri.
- Un sistema de transmisión y distribución deteriorado.
Pero el problema no es solo técnico. La gestión corrupta y la mala administración son el verdadero enemigo. Investigaciones internacionales vinculan a exfuncionarios como Nervis Villalobos y Javier Alvarado con sobornos y lavado de dinero en el sector eléctrico.
Contrato tras contrato, el dinero público desapareció: 2.000 millones en sobreprecios solo con Derwick Associates. El proyecto Tocoma suma pérdidas de 3.000 millones.
No faltaron recursos: la mayor bonanza petrolera de Venezuela no se tradujo en inversión real ni modernización. En su lugar, se impuso un modelo opaco, discrecional y sin controles efectivos.
El sistema eléctrico ahora es frágil y vulnerable, incapaz de enfrentar la demanda básica. Culpar al sol o a fenómenos externos solo es un intento de distraer.
Lo que viene
Si no se corrigen estas fallas estructurales y no se responsabiliza a quienes dirigieron esta debacle, la crisis eléctrica seguirá profundizándose, afectando la economía, la seguridad y la estabilidad institucional del país.
La pregunta es sencilla y urgente: ¿hasta cuándo seguiremos permitiendo que la excusa política oculte la verdad que todos conocen?