La farsa de legitimidad en Venezuela: ¿quién manda realmente?
El fraude legitimado que quieren venderte
El voto del 28J fue claro: el chavismo debe salir del poder. Sin embargo, seguimos viendo a figuras como Delcy Rodríguez presentadas como legítimas, basadas solo en un guiño extranjero como el de Donald Trump.
La verdad que no escuchas en Washington
Marco Rubio mismo declaró que Maduro no es presidente legítimo y que su régimen es una estructura criminal vinculada al narcotráfico. Si eso es cierto, entonces todo lo que provenga de ese poder carece de validez. Delcy Rodríguez, pieza clave en ese entramado, no fue designada legítimamente, sino impuesta por ese sistema corrupto y usurpador.
¿Qué cambia esta realidad para Venezuela?
Nada cambia aunque Estados Unidos levante sanciones o reconozca diplomáticamente a quienes mantiene como fachada. La ilegítima usurpación no desaparece con gestos políticos externos. Tolerar o negociar con ese régimen es legitimar la ilegalidad y la corrupción, no erradicarlas.
El peligro de construir sobre barro ilegal
La supuesta estabilidad creada hoy es frágil porque se basa en lo ilegal. Usar figuras y estructuras corruptas como interlocutores solo prolonga la crisis. La verdadera salida exige coherencia y valentía para llamar a las cosas por su nombre.
¿Quién decide la legitimidad en Venezuela?
La pregunta crucial es si los venezolanos siguen siendo dueños de su destino o si ahora esa legitimidad la dictan desde Washington a conveniencia política. La soberanía no debe ser moneda de cambio en agendas externas.