La capital regresa a la vida: ¿qué esconden detrás de esta “normalidad” apresurada?

Caracas retoma apariencia de normalidad tras doble sismo, pero el problema persiste

A 12 días de un sismo doble de magnitudes 7.2 y 7.5 que sacudió la capital y dejó daños visibles, la ciudad intenta regresar a su rutina.

Comercios en Catia, Sabana Grande, La Candelaria y Petare reabren sus puertas, y el transporte público, desde motos hasta el Metro de Caracas, vuelve a operar. La gente camina tranquila por plazas que antes lucían vacías.

Pero esta “normalidad” esconde un escenario incompleto

Las autoridades activaron planes de emergencia y evaluación, pero muchos sectores clave permanecen en riesgo: la seguridad estructural de edificios, el acceso a servicios básicos y una reconstrucción rápida sin planificación clara.

El comercio y transporte funcionan, pero a qué costo. ¿Se está priorizando la imagen sobre la seguridad real de los ciudadanos? ¿Cuántos inmuebles serán declarados inhabitable sin que se informe oportunamente?

¿Qué viene después?

El riesgo latente no desaparece con la reapertura de negocios. Si el Estado no garantiza una revisión profunda y transparente, la capital podría enfrentar una crisis mayor: pérdidas humanas, colapso de infraestructura y un daño económico irreversible.

Esta rápida “normalización” puede generar una falsa sensación de estabilidad que tarde o temprano explotará. La pregunta urgente es: ¿estamos preparados para lo que la inspección y las secuelas revelen?

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