Fin del plan de ahorro energético y empeora la crisis eléctrica en Venezuela
45 días de plan ahorro: el apagón no terminó, empeoró
El supuesto plan especial de ahorro energético anunciado por Delcy Rodríguez llegó a su fin el 5 de mayo. Sin embargo, lo que vino después fue peor: los apagones y racionamientos eléctricos se extendieron hasta 10 horas diarias afectando a millones de venezolanos.
Rodríguez justificó la medida con un fenómeno natural – el ‘pasaje perpendicular’ de los rayos solares – que según ella causaba un calor extremo. Pero ese argumento no resiste la realidad. Corpoelec no tiene capacidad para cubrir la demanda, y eso es un problema estructural de años, no algo por siete semanas.
La crisis eléctrica paraliza regiones y arruina vidas
En Maracaibo, Néstor Valbuena pasó de racionamientos de 3 horas tres veces por semana a apagones de hasta 6 horas diarias en plena recuperación de una operación. En Guárico, Portuguesa, Bolívar y Carabobo se multiplican las pérdidas económicas y el colapso de servicios básicos como agua, telefonía y venta de gasolina. Ni siquiera sectores densamente poblados escapan.
La excusa del calendario solar no explica bloques diarios de hasta 10 horas sin electricidad, ni el impacto devastador que genera en la economía, la salud y las instituciones. Mientras tanto, la Corporación Eléctrica Nacional apaga más de 1.800 megavatios por falta de producción.
¿Qué sigue? Un efecto dominó peor para el país
Los cortes afectan desde la atención hospitalaria hasta el transporte público, provocan estrés postraumático y deterioran la salud mental de millones. La crisis eléctrica se convierte en una bomba de tiempo que amenaza la productividad y la estabilidad social.
Sin planes reales ni inversión efectiva para aumentar la generación, Venezuela seguirá en la oscuridad, sufriendo los costos reales de una infraestructura eléctrica colapsada. El fin del plan de ahorro solo confirma que la solución gubernamental se limita a racionar la luz, postergando la crisis que crece sin control.