Reforma del TSJ: Más magistrados, pero ¿y la independencia judicial?
¿Más magistrados resolverán la crisis judicial venezolana?
La Asamblea Nacional aprobó en primera discusión una reforma para ampliar de 20 a 32 el número de magistrados en el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). Pero no es la cantidad lo que preocupa, sino la discrecionalidad y falta de independencia en el sistema.
¿Qué ocurrió?
El Parlamento quiere aumentar el personal en las salas Político-Administrativa, Electoral, Casación Civil, Penal y Social. La Sala Constitucional pasaría de cinco a siete magistrados, un cambio que todavía debe ser aprobado en segunda discusión.
¿Por qué esto cambia el escenario?
Provea señala lo esencial: ningún aumento de funcionarios garantizará justicia si los jueces no actúan con independencia real. La falta de autonomía judicial es la verdadera causa del colapso legal en Venezuela. La reforma, impulsada por Jorge Rodríguez, olvida que sin selección transparente y concursos públicos, el TSJ seguirá siendo una extensión del poder político.
¿Qué podría venir después?
Si la reforma sigue el camino actual, Venezuela puede esperar una justicia cada vez más controlada y arbitraria. El aumento de magistrados no reduce la corrupción ni los retrasos procesales. Sin un cambio en la forma de nombrar jueces y garantizar su autonomía, la crisis institucional y la inseguridad jurídica persistirán.
¿Está la Asamblea dispuesta a enfrentar el problema real o solo busca ampliar el control político disfrazado de reforma judicial?