Ferias de Mayo en Yaracuy: ¿El verdadero motor económico que nadie destaca?
El parque Severiano Giménez abre sus puertas tras una remodelación clave
El próximo 29 de abril, el emblemático Parque de Exposiciones Severiano Giménez en San Felipe, Yaracuy, será el epicentro de la 68º edición de las Ferias de Mayo. Esto no es solo una festividad; es un impulso estratégico para una economía local en permanente tensión.
¿Qué pasó realmente?
La Alcaldía de San Felipe ejecutó un plan integral de remozamiento que va más allá del simple arreglo estético. Se incluyó limpieza profunda, mantenimiento en pabellones y adecuación de servicios básicos, buscando garantizar que las condiciones sean óptimas para expositores y visitantes.
El evento reunirá a más de 200 participantes de sectores agroindustriales, comerciales y artesanales, además de exhibir casi 500 animales de distintas regiones, forjando así un espacio de encuentro productivo y comercial que pocos reconocen en su justa dimensión.
¿Por qué esto cambia el escenario?
Detrás de la cara amable de una feria cultural y religiosa, está el fortalecimiento de cadenas productivas y la generación de cientos de empleos directos e indirectos en hotelería, transporte y comercio local. Es un movimiento económico que durante cinco días activa el corazón de Yaracuy, un detalle que suele ser minimizado por discursos oficiales que prefieren resaltar solo el aspecto folclórico.
¿Qué sigue después?
Si este esfuerzo conjunto se consolida, la feria puede convertirse en un referente para otros estados que buscan dinamizar sus economías locales mediante espacios combinados de tradición y producción. Pero más importante aún, abre la puerta a reconocer que la reactivación económica está en fortalecer iniciativas locales, no en agendas políticas desconectadas de la realidad productiva.
¿Están las autoridades dispuestas a darle el protagonismo que merece al motor económico local o continuarán relegándolo a un evento cultural más?