Jorge Rodríguez pide olvidar la polarización, pero sanciones siguen aplastando Venezuela
¿Unión nacional o distracción? Lo que no te cuentan sobre el discurso oficial
Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, lanzó un mensaje de unidad nacional en Cumaná, pidiendo dejar atrás la polarización para impulsar la recuperación económica.
Pero aquí está lo que pocos dicen: mientras se habla de «un futuro sin exclusiones», Venezuela sigue bajo 18 sanciones internacionales que paralizan cualquier avance real. La «recuperación incipiente» mencionada es apenas superficial, porque sin el levantamiento definitivo de estas medidas coercitivas, la economía seguirá siendo rehén de factores externos.
Rodríguez insiste en que los venezolanos deben resolver sus diferencias internamente y que son las sanciones las que afectan a todos por igual. Sin embargo, no aborda cómo esta agenda política que pide unidad sigue ignorando la necesidad de reformas profundas que permitan atraer inversiones y reactivar el sector productivo.
Además, su llamado a que los venezolanos en el exterior regresen para reconstruir el país choca con un escenario donde la inseguridad jurídica y la falta de garantías son las normas, no la excepción.
Esto cambia el escenario:
- La insistencia en el diálogo interno podría ser un intento por controlar la narrativa y evitar cuestionamientos a la gestión actual.
- El énfasis en levantar sanciones como única salida minimiza la responsabilidad gubernamental en la crisis económica.
- La falta de propuestas concretas para reformar instituciones y fortalecer la seguridad limita la posibilidad de una recuperación sostenida.
¿Qué viene ahora?
Seguirán los discursos de unidad mientras la realidad económica sigue deteriorándose. Sin un cambio real en las políticas internas y la apertura verdadera hacia inversión y seguridad jurídica, el país no saldrá del estancamiento.
¿Cuánto tiempo más se podrá sostener este relato antes de que la sociedad exija resultados claros y no solo promesas?