Federación colombiana denuncia amenazas tras error en Mundial: ¿dónde queda la responsabilidad?
La presión que pone en jaque la seguridad de nuestros deportistas
Después de que Colombia quedara fuera del Mundial por un fallo en el partido contra Suiza, Jáminton Campaz y su familia fueron blanco de amenazas que la Federación Colombiana de Fútbol (FCF) no dudó en denunciar.
Periodistas expusieron en redes comentarios violentos, incluso dirigidos contra la hija del jugador, generando un comunicado institucional. La FCF manifestó su «total solidaridad y respaldo» y pidió a la Fiscalía investigar y sancionar a quienes incurran en estas acciones.
Este episodio revive una herida histórica que parecía cerrada
La referencia obligada es el asesinato de Andrés Escobar en 1994 tras un autogol que significó la eliminación en aquel Mundial. Entonces, quedó en evidencia cuánto puede afectar una agenda política de presión y violencia en el entorno del deporte.
¿Qué pasó en el campo?
- En tiempo extra, Campaz tuvo una oportunidad clara: tras un mal despeje, quedó mano a mano con la portería.
- Su disparo, con poco ángulo, salió por encima del arco, y Colombia cayó eliminada.
- Las críticas y la frustración se convirtieron en amenazas hacia el jugador y su familia.
El futuro inmediato: ¿cómo proteger a nuestros deportistas?
Campaz respondió con un mensaje de agradecimiento, pero también pidió respeto y cuestionó cómo la pasión puede convertirse en justificación para el odio.
Este caso no es aislado. Muestra la necesidad urgente de afrontar la seguridad y la cultura alrededor del deporte, evitando que una presión desmedida de ciertos grupos políticos ponga en riesgo la integridad física y moral de los deportistas nacionales.
La pregunta queda en el aire: ¿qué medidas reales se tomarán para proteger a los jugadores que representan a Colombia, más allá del discurso oficial que solo aparece tras el escándalo?