Centro de DDHH de la UCAB exige freno a deportaciones tras terremotos en Venezuela
El doble terremoto cambia las reglas para las deportaciones a Venezuela
El Centro de Derechos Humanos de la UCAB lanzó una advertencia urgente: detener las deportaciones hacia Venezuela. ¿La razón? El devastador terremoto del 24 de junio reavivó una crisis humanitaria que ya era crítica.
¿Qué ocurrió?
Tras la tragedia, el Centro pidió a todos los países suspender los retornos forzados a Venezuela, señalando que deportar personas a un país donde corren riesgo de persecución, tortura o daños graves es inaceptable. Incluso quienes no cualificaron para asilo antes podrían tener ahora razones suficientes para solicitar protección internacional.
Por qué esto redefine el escenario migratorio
Este llamado pone en evidencia un problema ignorado: deportar a migrantes sin evaluar el deterioro extremo de las condiciones en su país pone en juego la seguridad y la vida de estas personas. La emergencia se profundizó mucho más allá de la crisis económica previa.
Además, el Centro denunció la suspensión de servicios consulares venezolanos en varios países, un obstáculo crítico para que los ciudadanos puedan realizar trámites fundamentales. Esta carencia añade otra capa de abandono institucional en un momento de máxima vulnerabilidad.
Lo que viene
Este escenario abrirá presión para que gobiernos revisen sus políticas migratorias y reconsideren el retorno forzado hacia Venezuela. Pueden esperarse debates sobre el reconocimiento de refugiados “sur place” y exigencias para restablecer servicios consulares vitales.
Mientras, la incertidumbre sigue latente: varios migrantes repatriados quedaron atrapados en La Guaira tras el terremoto, sin información oficial sobre sobrevivientes.
El acuerdo entre Washington y Caracas desde enero de 2022 facilitó 164 vuelos con deportados a pesar de esta crisis creciente. La pregunta es si esa dinámica cambiará o seguirá exponiendo vidas en medio del colapso venezolano.