Estado controla más del 75% de las empresas: ¿qué ocultan?
El Estado domina más del 75% de las empresas nacionales
Más de tres cuartas partes del tejido empresarial del país están bajo control estatal. Sectores clave como el petróleo, la banca, la electricidad, la minería y hasta hoteles y transporte están en manos del Estado.
En la actividad primaria, la concentración también es alarmante: controla más de 15 millones de hectáreas, incluyendo tierras expropiadas sin compensación, y domina gran parte de la flota pesquera y agroindustrias.
¿Por qué esto cambia el escenario?
Las cifras oficiales muestran que, tras enormes inversiones públicas, la productividad ha caído. Empresas y tierras que antes impulsaban la economía privada ahora generan pérdidas y requieren financiamiento constante, afectando directamente el déficit fiscal y la estabilidad económica.
¿Qué consecuencias trae esta concentración?
Este dominio estatal no solo ahoga la iniciativa privada, sino que sigue profundizando las distorsiones fiscales y económicas. La falta de seguridad jurídica y la expropiación sin reparación hacen inviable la recuperación de sectores estratégicos.
¿Qué debe seguir?
- Restituir la seguridad jurídica para reactivar inversiones privadas.
- Promover la devolución o venta de empresas y tierras improductivas al sector privado.
- Redirigir recursos públicos hacia infraestructura, salud y educación, en lugar de sostener empresas deficitarias.
Sin estos pasos, la economía y la calidad de vida seguirán deteriorándose bajo una gestión estatal que concentra el poder pero limita el progreso real.