El lado oculto de la política: águilas y reptiles en el poder
Política: ¿culmen de talento o refugio de intereses?
Dicen que en la cima de la política solo llegan las águilas y los reptiles. La verdad es que no basta con mérito o valentía; también sobrevive el que mejor sabe aprovechar las circunstancias, con o sin escrúpulos.
Lo que nadie quiere ver: el oportunismo disfrazado de liderazgo
Mientras algunos políticos destacan por su capacidad y sacrificio, otros solo cambian de banderas según les convenga. No es anecdótico. Alcibíades en Atenas o personajes históricos como Judas Iscariote marcan esta realidad: la traición y la conveniencia mueven mucho en la política.
En Venezuela, esta duplicidad no es excepción, sino regla. Mediocres y calculadores se mimetizan con los legítimos líderes, contaminando espacios de poder clave para la nación.
¿Cómo afecta realmente esto al país?
- Las decisiones quedan en manos de quienes buscan beneficio personal, no interés nacional.
- La ruina institucional profundiza la crisis económica y la inseguridad.
- La sociedad pierde confianza en las instituciones y en el futuro político.
Lo que viene si no hay cambio claro
Sin una limpieza ética en el poder, el círculo vicioso persiste. Más indecisión, más desconfianza y más deterioro en el país. ¿Estamos dispuestos a seguir permitiendo que los reptiles y oportunistas definan el destino de Venezuela?