El fraude que Sánchez no quiere que veas: ¿se avecina crisis política en Perú?
Acusan fraude electoral sin evidencia y amenazan con no reconocer resultados
El candidato Roberto Sánchez denuncia un «fraude en desarrollo» y anticipa que no reconocerá a Keiko Fujimori como presidenta, pese a que ella lidera el conteo al 99,71% con una diferencia clara de más de 40 mil votos.
Lo que Sánchez quiere:
- Anular los votos emitidos en el extranjero, alegando irregularidades en la logística de traslado de actas.
- Acusar al gobierno y al canciller de manipular el proceso a favor de Fujimori.
- Convocar movilizaciones para «defender la democracia» según su discurso, pero en realidad para presionar por un cambio en los resultados.
Pero las misiones de observación electoral internacionales no han reportado anomalías que sostengan esa versión. Y el cambio en la logística fue informado semanas antes de la elección, sin protestas en su momento.
Esto cambia el escenario político:
Sánchez no solo desafía las reglas electorales, sino que amenaza con deslegitimar las instituciones al negarse a aceptar un resultado que no le favorece. Es una señal clara de crisis institucional con riesgo de enfrentamientos sociales.
¿Qué viene después?
Podemos estar frente a una escalada de incertidumbre política que ponga en juego la estabilidad democrática y la seguridad en Perú. Más allá del recuento, lo que importa es el respeto a las reglas y el orden institucional para evitar que la disputa electoral se convierta en un intento de tomar el poder por otros medios.