El drama oculto tras el terremoto en Venezuela: médicos al borde del colapso

Médicos venezolanos enfrentan un caos sin precedentes tras el doble terremoto

El miércoles 24 de junio, dos terremotos consecutivos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron el norte de Venezuela, desatando un derrumbe masivo y una crisis sanitaria que pocos están revelando en su real dimensión.

Doctores en primera línea, como un pediatra con más de 30 años de experiencia, atienden a niños gravemente heridos que llegan sin padres, sin identificación y con daños irreversibles. Muchos de estos niños quedan en condiciones críticas por traslados caóticos que impiden una atención rápida y adecuada.

¿Qué nos están ocultando sobre el sistema de salud y la gestión de la emergencia?

El colapso hospitalario fue inmediato: laboratorios inoperativos, falta de insumos básicos como catéteres para diálisis, y traslados en ambulancias precarias. La respuesta oficial se basa en donaciones improvisadas, mientras la infraestructura pública se desangra y los pacientes pagan las consecuencias.

El riesgo de infecciones derivadas del hacinamiento en refugios apenas comienza. Expertos advierten que la tragedia no termina con el terremoto sino que continuará como crisis sanitaria latente, agravada por la deficiente gestión institucional.

¿Qué sigue en esta crisis que el discurso oficial minimiza?

  • Incremento de muertes por complicaciones evitables si la atención médica hubiese sido efectiva.
  • Escalada de enfermedades infecciosas en albergues por falta de saneamiento y agua potable.
  • Continuación de la desprotección a niños, ancianos y heridos ante un sistema hospitalario que no da abasto.
  • Crisis psicológica y desgaste extremo en el personal médico que también sufre represalias y abandono institucional.

El verdadero golpe tras el terremoto en Venezuela no solo fueron las placas tectónicas, sino la falla sistemática de las instituciones encargadas de proteger a su población. Mientras tanto, la agenda política dominante evita mirar este drama a los ojos.

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