Chacao y Baruta exigen informes para reactivar ascensores tras terremotos: ¿Quién asumirá el riesgo?

Ascensores paralizados y un problema que no se quiere ver

Las alcaldías de Chacao y Baruta han impuesto una condición clave para reactivar los ascensores en edificios residenciales: la entrega obligatoria de informes técnicos de mantenimiento, tras la suspensión total ordenada por bomberos luego de los terremotos del 24 de junio (7,1 y 7,5 de magnitud).

Qué está pasando

Chacao habilitó incluso una oficina de contingencia para centralizar la recepción de informes. Baruta exige una revisión rigurosa con supervisión de Protección Civil Nacional, Bomberos, Colegio de Ingenieros y Sencamer. El riesgo es real: la zona concentra 1.800 edificios donde viven unas 250 mil personas, incluidos adultos mayores y discapacitados dependientes de ascensores para actividades básicas.

Este no es solo un problema técnico sino de seguridad y salud pública

Mantener ascensores apagados por tiempo indefinido puede ser una amenaza silenciosa para la salud y bienestar, creando un nuevo punto crítico en una emergencia que ha dejado al menos 2.645 muertos, 12.666 heridos y más de 15 mil damnificados.

Y eso es solo la punta del iceberg según Naciones Unidas: hasta 50.000 desaparecidos y daños preliminares materiales por alrededor de $6.700 millones. Más de 1,7 millones de edificios sufrieron impactos considerables. Este es el frente oculto tras las cifras oficiales.

Lo que viene y por qué importa

Esta exigencia de informes técnicos no debe quedar en formalidad. Es parte de un escenario donde la seguridad, la legalidad y la protección de la ciudadanía empujan a cambios urgentes en políticas públicas locales y nacionales.

¿El riesgo? Que la burocracia y las presiones políticas diluyan medidas concretas y rápidas, mientras la población vulnerable sigue atrapada en edificios inseguros o incomunicados.

La pregunta que nadie responde: ¿Quién asumirá la responsabilidad si sucede un nuevo colapso por omisión o demora? La respuesta marcará el rumbo de la seguridad urbana tras desastres mayores.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Desplazarse hacia arriba