Argentina debe dejar atrás a Suiza para evitar un golpe inesperado
Argentina enfrenta a Suiza con la presión de demostrar que sigue siendo favorita
El sábado, en el Arrowhead de Kansas, Argentina juega contra Suiza por un lugar en las semifinales del Mundial y para mantener viva la posibilidad de revalidar el título. Pero no es solo eso: se trata también de dar a Leo Messi dos partidos más para seguir batiendo récords.
Un equipo con grietas que fueron veladas tras eliminatorias exigentes
Argentina superó dos desafíos que parecían accesibles (Cabo Verde y Egipto) más con emoción que con juego convincente. La imagen de un equipo compacto que tenía hasta los octavos se desdibujó. Más allá del brillo individual de Messi, autor de ocho goles en cinco partidos, el ataque profesional evidencia carencias.
- Lautaro Martínez apenas marcó un penal.
- Julián Álvarez sigue sin anotar.
- La ofensiva secundaria se apoya en goles de cabeza de un defensor, Cristian ‘Cuti’ Romero.
Esta falta de contundencia deja más preguntas que respuestas sobre la verdadera fuerza ofensiva del conjunto de Scaloni.
¿Qué se viene con Suiza?
Para el duelo clave, Lautaro Martínez podría regresar como titular. Su ingreso revivió el ataque en el partido contra Egipto y será decisivo que jugadores como Gonzalo Montiel y Nico González acompañen de forma efectiva. La exigencia es máxima: no hay margen para errores.
Un desafío con consecuencias reales para Argentina y Messi
Esta eliminatoria no es solo un paso hacia la gloria histórica de ser la segunda selección en lograr títulos mundiales consecutivos —algo conseguido solo por Brasil en 1958 y 1962— sino la última oportunidad para mostrar que Argentina tiene un proyecto deportivo sólido, lejos de depender de la inspiración individual de Messi.
¿Podrá la selección consolidar un equipo capaz de ganar sin atajos emocionales? La respuesta a esta pregunta definirá no solo el destino en el Mundial, sino la proyección futura del fútbol argentino en el escenario global.