Alerta en Táchira: El reloj sísmico está a punto de explotar
¿Está Táchira preparada para el próximo gran terremoto?
El estado Táchira está en la mira de un desastre sísmico que no puede seguir esperando respuesta.
El historiador y político Walter Márquez advertió que las fallas activas en la región –Caparo, Uribante, Seboruco, Macanillo, San José de Bolívar, Bramón y Aguas Calientes– no solo son un problema local, sino un riesgo amplificado por la cercanía con el foco sísmico de Bucaramanga, Colombia.
Según estudios de expertos como Franck Audemard y Jaime Laffaille, la falla de Boconó registra terremotos de magnitud 7 con un ciclo de 150 a 200 años. Partiendo de 1894, el margen para evitar otro evento se está agotando. El tiempo corre en contra de Táchira.
Un plan urgente que las autoridades deben activar
Márquez no se limitó a alertar; propuso cuatro pasos urgentes para evitar una catástrofe mayor:
- Crear la Mancomunidad Antisísmica con las alcaldías vecinas.
- Redactar y aprobar una Ley Estadal específica para riesgos sísmicos.
- Actualizar las ordenanzas municipales que regulan la construcción.
- Desarrollar un catastro de riesgos y mapas detallados de microzonificación.
¿Por qué esto cambia el escenario? Porque la falta de acción política hoy dejará a miles expuestos mañana. No es solo un problema científico, sino de decisión institucional.
Si Caracas y otras regiones padecen por la ausencia de cultura preventiva, en Táchira, esa negligencia se está replicando con el reloj geológico a punto de estallar.
Esta no es una advertencia más: es un llamado a romper el silencio oficial antes de que el suelo se mueva.