9 años sin trasplantes en Venezuela: Niños mueren mientras gobernantes ignoran la crisis
9 años sin trasplantes, ¿y la solución?
Este lunes se cumplen nueve años desde que Venezuela suspendió completamente el Sistema de Procura de Órganos y Tejidos (Spot). El resultado: una crisis humanitaria silenciosa que golpea con fuerza sobre los niños, niñas y adolescentes que dependen de un trasplante para vivir.
Una falla institucional con costo humano brutal
La organización Prepara Familia denuncia que la suspensión no fue un accidente, sino un reflejo del colapso del sistema de salud. Sin máquinas de diálisis operativas, sin personal calificado ni pagos dignos, las unidades hospitalarias están lejos de condiciones seguras.
Además, las infraestructuras básicas -agua, electricidad, ascensores, laboratorios y servicios especializados en áreas claves como Cardiología y Neurología- están en ruinas, imposibilitando cualquier reinicio efectivo de trasplantes.
Lo que nadie quiere contar: cientos de niños han muerto esperando
El daño es irreversible. Mientras los responsables mantienen su agenda, decenas de menores murieron esperando un órgano o un trasplante de médula ósea, un procedimiento prácticamente paralizado en la población pediátrica.
Prepara Familia exige un salto cualitativo: que reactivar los trasplantes sea parte central de cualquier plan serio de reinstitucionalización y recuperación del sistema público de salud. Proponen arrancar con una unidad piloto en el Hospital de Niños J.M. de los Ríos, que cumpla con estándares internacionales reconocidos.
¿Qué viene si seguimos ignorando esta realidad?
Si la atención a la infancia no es prioritaria, la crisis sólo empeorará. Más niños morirán en listas de espera. Las instituciones seguirán debilitándose y el sistema de salud pública quedará enterrado bajo una agenda política incapaz de resolver lo esencial.
Esta es la verdadera crisis que el oficialismo no quiere enfrentar. ¿Estamos dispuestos a aceptarlo?