Desaparece joven con discapacidad en zona fronteriza: ¿Quién responde?
¿Cómo desaparece un joven con discapacidad en plena zona fronteriza sin respuesta?
Ender Eliezer Sánchez Rosales, hombre de 35 años con una condición especial, salió de su casa en Rancherías, Capacho Nuevo, en noviembre de 2024 y nunca volvió.
Un año desaparecido. Un hombre que, tras sufrir un accidente que le dejó secuelas físicas y mentales, seguía su rutina entre San Cristóbal y Táriba. Esa rutina se cortó y nadie sabe dónde está.
Lo que revela esta desaparición
- Testigos aseguran haberlo visto en múltiples puntos: San Josecito, Lobatera, Michelena, incluso en Cúcuta, pero sin una pista cierta.
- Denuncias ante el CICPC sin avances concretos.
- Familia pide ayuda, pero la respuesta oficial es inexistente.
- Una zona fronteriza clave, marcada por el descontrol y la falta de vigilancia efectiva.
El problema va más allá de un caso individual
La desaparición prolongada de Ender evidencia el colapso de las instituciones responsables de la seguridad y la protección de los ciudadanos más vulnerables. La frontera continúa siendo una zona gris donde el Estado no ejerce control eficaz.
¿Cuántos casos similares quedan sin resolver? ¿Qué dice esto sobre la capacidad y voluntad de las autoridades?
¿Qué puede venir después?
Sin respuestas rápidas, la familia seguirá sin saber y la inseguridad seguirá alimentando la impunidad. La sociedad debe exigir mecanismos claros y acciones contundentes para evitar que Ender sea sólo uno más en las estadísticas olvidadas.
Este es un llamado urgente a que las autoridades no olviden a los ciudadanos marginados, que el Estado cumpla su deber y que la seguridad vuelva a ser prioridad – especialmente en zonas vulnerables como la frontera.