Más de 4.500 muertos y casi 17.000 heridos tras los sismos
Un mes después de la tragedia, el balance oficial reporta 4.561 fallecidos y 16.740 heridos. La catástrofe superó todas las previsiones y pone en jaque la capacidad del Estado.
¿Qué pasó exactamente?
- 128.324 familias han recibido ayuda social, pero 17.907 ciudadanos siguen damnificados.
- Los equipos de rescate sacaron a 6.462 personas de los escombros.
- Se registraron 1.254 réplicas que dejaron 190 inmuebles colapsados y otros 856 seriamente dañados.
- 20.231 personas viven en campamentos provisionales instalados por el gobierno.
- El Estado movilizó 30.989 militares, 30.692 voluntarios y 2.471 rescatistas internacionales para atender la crisis.
- Se han distribuido más de 10.000 toneladas de alimentos y casi 20 millones de litros de agua.
- 33.085 pacientes han recibido atención médica directa.
¿Por qué este balance cambia el escenario?
Las cifras reflejan una emergencia con consecuencias estructurales: miles sin hogar, una red sanitaria colapsada y un Estado sobrecargado intentando contener la crisis. La magnitud obliga a cuestionar si las políticas de prevención y respuesta son suficientes o si el país está expuesto a un riesgo mayor que no se está abordando con seriedad.
¿Qué viene ahora?
Si no hay una reestructuración real en gestión de riesgos y protección civil, las comunidades afectadas podrían enfrentar meses de precariedad. La reconstrucción será clave, pero sin un cambio profundo en la estrategia oficial, el costo humano seguirá creciendo.