34 españoles muertos y más desaparecidos: un golpe que no debe ocultarse
Los terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio no solo dejaron miles de víctimas locales, también alcanzaron a ciudadanos españoles con un trágico saldo: 34 fallecidos y 140 desaparecidos hasta ahora, según el Ministerio de Asuntos Exteriores de España.
Además, 11 españoles continúan atrapados bajo los escombros, en medio de una emergencia que ha dejado al menos 2.645 muertos y más de 12.600 heridos en total, según datos oficiales venezolanos.
¿Por qué este desastre es un problema para España?
Porque se trata de una crisis humanitaria que hasta ahora no ha recibido la atención que merece. Mientras las líneas consulares están abiertas para acudir a los afectados, la magnitud del impacto sobre ciudadanos españoles y la comunidad residente queda relegada a un segundo plano en la agenda oficial y mediática.
En paralelo, más de 15.000 personas han perdido sus hogares y más de 80.000 familias requieren ayuda urgente. Además, 189 edificios colapsaron, evidenciando falta de preparación y respuesta efectiva.
¿Qué consecuencias traerá este escenario?
Este seísmo pone en evidencia la vulnerabilidad de los españoles que viven fuera y las fallas en la gestión consular y diplomática ante catástrofes. También plantea un reto para la cooperación bilateral en seguridad y protección civil.
Es indispensable que las autoridades españolas asuman el peso real de este desastre, rompiendo la indiferencia y apuntando a acciones concretas para salvaguardar a quienes aún están en peligro.