Zambrano refrenda el poder de Delcy y pide fin a la división que paraliza Venezuela
Zambrano apuesta por la unidad pero reconoce el respaldo al Ejecutivo
El secretario general de Cambiemos y diputado, Timoteo Zambrano, lanzó un llamado urgente: dejar atrás la polarización que ha sido el mayor obstáculo para la estabilidad institucional y económica de Venezuela.
Lejos de romper con el gobierno, Zambrano destacó el papel de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, como figura central para controlar la crisis y estabilizar el país. Su gestión, dijo, avanza hacia seguridad, orden y mejores condiciones para sectores afectados por la crisis.
¿Qué está realmente en juego?
El llamado de Zambrano no es casualidad. Reconoce que la oposición tradicional, dividida y atrapada en confrontaciones estériles, no puede planear el futuro sin un mínimo de consenso que integre al Ejecutivo. Su mensaje de unidad coincide con la defensa del país frente a sanciones internacionales, que han asfixiado la economía y aumentado la precariedad.
Su insistencia en el diálogo nacional abre una ventana para que la agenda política se enfoque en reactivar la economía y la institucionalidad, dejando de lado la violencia que ha marcado el pasado reciente.
¿Qué viene después?
Si esta postura se consolida, el escenario político podría cambiar rápidamente. La unidad propuesta facilitará negociaciones internas y ante el mundo, aliviando presiones externas y moderando la división social. Pero también implica aceptar la legitimidad de un Ejecutivo cuestionado, lo que podría dividir aún más a sectores que no comparten esta visión.
Lo cierto es que la estabilidad y cualquier mejora económica dependen hoy más de acuerdos pragmáticos que de nostalgias o vetos personales.