Vox denuncia en el Congreso el veto de Sánchez y el control político en redes sociales
Vox expone en el Congreso el veto de Sánchez y la amenaza real a la libertad en redes
Este lunes en el Congreso, Vox celebró sus II Jornadas en Defensa de la Libertad de Expresión. El dato clave: la Cámara vetó presencialmente a dos periodistas críticos, Vito Quiles y Bertrand Ndongo, bloqueando voces incómodas justo en el epicentro del poder.
¿Qué ocurrió?
A pesar de la invitación formal, la Cámara negó el acceso a Quiles y Ndongo por «motivos de seguridad» y expedientes abiertos. Vox sostiene que fue una excusa para censurar y que este veto anticipa un patrón de exclusión de voces críticas en el Parlamento. Ambos participaron solo de forma virtual.
El encuentro reunió a periodistas y juristas que alertaron sobre el control que el Gobierno de Pedro Sánchez pretende instaurar sobre las redes sociales con nuevas regulaciones que, bajo la bandera de la «lucha contra la desinformación», podrían ser una herramienta para acallar el debate político y limitar el acceso a información independiente.
¿Por qué esto cambia el escenario?
- El veto a periodistas en la sede legislativa abre un peligroso precedente para cualquier voz crítica.
- La regulación propuesta por el Ejecutivo amenaza la libertad de expresión en plataformas digitales, al permitir suspensiones o expulsiones basadas en criterios políticos.
- El Gobierno busca controlar qué medios y canales pueden informar a la ciudadanía, afectando la pluralidad informativa.
Vox avisó que este no es un caso aislado. Es parte de una ofensiva sistemática para condicionar el relato público y reducir el espacio para la disidencia.
¿Qué puede venir después?
Si esta dinámica no se detiene, veremos más restricciones a periodistas críticos y un control férreo del acceso a las redes sociales, donde hoy se libra gran parte del debate político.
La capacidad de informar libremente está en juego. La próxima etapa podría significar la consolidación de un sistema de censura política en redes y medios, con consecuencias directas en la democracia y la vigilancia ciudadana a las instituciones.
Vox ya ha presentado iniciativas para frenar esta agenda y exige estar alerta ante un Gobierno que, en palabras de Santiago Abascal, aplica «una doble vara de medir» para mantener su poder, protegiendo sus intereses fiscales, políticas migratorias y de memoria histórica, a costa de la libertad de expresión.