Venezuela activa operativo masivo para el retorno de Semana Santa
El régimen venezolano puso en marcha un despliegue logístico y militar sin precedentes para controlar el regreso de temporadistas luego del asueto religioso.
La movilización incluye a 229.139 funcionarios de diversas instituciones: fuerzas militares, policías, bomberos y personal de ministerios clave. El objetivo oficial: garantizar “seguridad” y “prevención de incidentes” durante el retorno.
¿Por qué este despliegue cambia el escenario?
Lejos de reflejar solo preocupación por la seguridad, esta masiva operación expone la prioridad que el Gobierno otorga al control social en un contexto de crisis y fallas estructurales, incluyendo apagones recientes que obligaron a decretar días no laborables.
Mientras la FANB coordina un aparato gigantesco para supervisar movimientos internos, sectores productivos y ciudadanos enfrentan problemas básicos como el suministro eléctrico y eficiencia en transporte, evidenciando un país con recursos desbalanceados.
Lo que se viene
Este despliegue estratégico podría consolidar mecanismos permanentes de control y vigilancia en tiempos de movilidad social. La inversión en seguridad contrasta con una economía estancada y servicios públicos deteriorados, augurando un incremento en la militarización de espacios civiles y más restricciones bajo la excusa de la “seguridad”.