Venezuela no avanza: el autoritarismo se afianza tras el 3E
Laboratorio de Paz reveló un informe clave este jueves: cinco meses tras la salida de Nicolás Maduro y con Delcy Rodríguez al frente, el país no se acerca a una transición democrática.
El informe es contundente: Venezuela enfrenta una reconfiguración interna del poder que apunta a consolidar un autoritarismo más sofisticado, no a abrir espacio democrático.
Qué ocurre en la práctica
- No hay cronograma electoral presidencial ni renovación del Consejo Nacional Electoral.
- No se impulsa independencia judicial ni mecanismos de justicia para víctimas políticas.
- Funcionarios cuestionados internacionalmente mantienen cargos estratégicos.
- Decisiones clave se toman con interpretaciones constitucionales controversiales y excepciones permanentes.
La excepcionalidad, que debía ser temporal, pasó a ser la regla. Esto crea inseguridad jurídica y mina la confianza ciudadana en las instituciones.
Derechos humanos en pausa
Aunque hubo excarcelaciones y medidas humanitarias parciales, no se restauraron plenamente los derechos de presos políticos ni se eliminan obstáculos para periodistas y organizaciones civiles.
El estado de las libertades fundamentales sigue restringido, y la represión no cesa bajo la sombra de la «normalidad excepcional».
La exigencia ciudadana vuelve al centro: elecciones libres ya
Trabajadores, estudiantes y sociedad civil colocan la demanda de elecciones presidenciales libres, competitivas y verificables como prioridad indiscutible.
Esto refleja el cansancio frente a gobiernos de excepción que prolongan el poder a costa de la legalidad y la participación efectiva.
¿Qué viene después?
- Un recrudecimiento del autoritarismo sostenido en mecanismos extraordinarios.
- Mayor incertidumbre legal que seguirá alejando a ciudadanos e inversionistas.
- Presión social creciente por un calendario electoral claro y una salida política legítima.
- Riesgo elevado de perpetuar un modelo que fragmenta la institucionalidad y obstaculiza cualquier salto hacia la democracia.
Conclusión
Sin elecciones legítimas, justicia efectiva y garantías constitucionales, no habrá transición real. Venezuela está en el umbral de una recomposición autoritaria con apariencia de cambios, no de un verdadero cambio de régimen.
La sociedad venezolana debe exigir claridad, legalidad y condiciones políticas genuinas si quiere romper este ciclo que se prolonga gracias a la falta de firmeza política e institucional.