Venezuela expande vacunación contra fiebre amarilla a 6 estados clave y reactiva plan escolar
Venezuela intensifica vacunación en medio de crisis sanitaria y servicios públicos
La vicepresidenta sectorial de Salud, Isabel Iturria, confirmó la expansión inmediata de la vacunación contra la fiebre amarilla a seis estados adicionales: Apure, Yaracuy, Guárico, Cojedes, Monagas y Sucre. Esta medida sigue a la aplicación de 790.000 dosis en solo cuatro estados en el primer trimestre del año.
La selección de estas regiones no es casual. Responde a un monitoreo de corredores ecológicos donde el virus tiene mayor presencia. Lo que no se dice es que esta ampliación revela el aumento del riesgo sanitario y la insuficiencia del manejo previo, dejando nuevas zonas vulnerables.
Reactivación del programa escolar, un paso clave en medio del desborde sanitario
Entre finales de mayo y junio, también se reactivará «El PAI va a la escuela», orientado a completar esquemas de vacunación en menores, incluyendo refuerzos contra sarampión, rubéola y parotiditis. Todo esto ocurre mientras la crisis energética amenaza la conservación segura de las vacunas.
El mismo gobierno admite que los centros asistenciales dependen de plantas eléctricas para mantener la cadena de frío y cirugías programadas, a pesar de la crisis crónica en servicios públicos. El llamado al «ahorro energético» es la muestra de un sistema que funciona al borde del colapso.
¿Qué implica esto para el país?
- Mayor presión sobre un sistema sanitario ya sobrecargado bajo condiciones precarias.
- La expansión de campañas refleja el fracaso en contener enfermedades prevenibles en zonas originalmente no cubiertas.
- La activación de un voluntariado nacional para reforestación muestra que la agenda política apuesta a discursos verdes sin respuestas concretas en salud o infraestructura.
- La presentación de un proyecto de ley marco sobre ecosocialismo apunta a priorizar temáticas ideológicas en lugar de soluciones urgentes para proteger a la población.
En suma, existe un riesgo real de que la crisis sanitaria y energética se agrave. La ampliación de la vacunación es necesaria, pero insuficiente. El país necesita una respuesta integral y coordinada, que hoy sigue siendo una promesa distante frente a un escenario que empeora.