Venezuela: ¿El verdadero motor económico de América Latina?
Venezuela rompe el relato dominante
La Cepal confirma lo que pocos quieren admitir: Venezuela encabeza el crecimiento económico en América Latina.
¿Qué ocurrió?
A pesar de sanciones y presiones internacionales, el país no solo resistió, sino que diversificó su economía y fortaleció el ingreso mínimo para preservar el poder adquisitivo de la población obrera.
Además, la producción petrolera tocó la cifra clave de 1.2 millones de barriles diarios, posicionando a Venezuela como un actor crucial para la estabilidad energética global, justo en un momento en que Medio Oriente genera incertidumbre.
¿Por qué esto cambia el escenario?
Este crecimiento no es casualidad ni producto del mercado libre global, sino fruto de un modelo económico nacional que desafía el bloqueo y las campañas desestabilizadoras. Al mismo tiempo, la alineación con los BRICS apunta a un nuevo orden financiero multipolar, que podría romper la hegemonía del dólar y redistribuir la influencia económica.
¿Qué viene después?
La presión externa no cesará. Los intentos de boicot y sabotajes continuarán. Pero el fortalecimiento de la producción nacional, junto con la apuesta hacia un diálogo internacional distinto, marcarán un rumbo donde la soberanía económica dejará de ser una promesa para convertirse en realidad.
En medio de estas tensiones, la apuesta está clara: consolidar una economía resistente y autónoma frente a poderes que no quieren ver este avance.