Venezolanos pagan 1.200 USD diarios para rescatar a sus seres bajo escombros en La Guaira
El Estado abandona a las familias en plena tragedia
Tras el terremoto del 24 de junio en La Guaira, los afectados no solo enfrentan la devastación, sino la ausencia total de respuesta estatal.
Familias desesperadas pagan hasta 1.200 dólares diarios en maquinaria pesada para rescatar a sus seres queridos bajo los escombros. Grúas, martillos hidráulicos y excavadoras, todos contratados de manera privada por víctimas convertidas en socorristas improvisados.
Crónica de un rescate autogestionado
Un ejemplo claro: Eliezer Alfonzo, exfigura del béisbol venezolano, montó un campamento de rescate con equipos propios, mineros especializados y un equipo de 50 hombres, todo en ausencia de apoyo oficial.
Desde Puerto La Cruz trajeron maquinaria pesada y logística para buscar a su esposa y su hija, atrapadas bajo un hotel colapsado. La esperanza murió el domingo cuando las encontraron sin vida.
¿Qué revela esta situación?
La respuesta estatal no solo es lenta, es prácticamente inexistente. Mientras oficiales notifican miles de muertos y heridos, las familias pierden tiempo y recursos en manejos propios, sin garantías ni supervisión técnica.
Los conductores de maquinaria carecen de experiencia para el tipo de rescate, obligando a los mismos familiares a dirigir las operaciones.
¿Y ahora qué?
Esta tragedia desnuda un problema mayor: la falla institucional y la incapacidad para gestionar emergencias. Si el Estado no asume el control, la suma de esfuerzos privados queda a merced del caos y la improvisación, poniendo en riesgo vidas y recursos.
La pregunta queda en el aire: ¿cómo evitar que el ciudadano deba pagar por rescatarse a sí mismo en futuras emergencias?