Venezolanos compran alimentos hasta 4 veces por semana: la crisis desvela un nuevo consumo
Compras constantes, ingresos volátiles: la nueva realidad venezolana
Los venezolanos ya no planifican sus compras cada quincena o mes. Ahora, compran alimentos hasta cuatro veces por semana. Así lo revela Ítalo Atencio, presidente de la Asociación Nacional de Supermercados y Autoservicios (ANSA).
Consumo fragmentado por necesidad, no elección
Este patrón no es capricho ni tendencia pasajera. Es la respuesta directa a la fluctuación constante de ingresos. Cada compra es una reacción inmediata al bolsillo del día.
Cuatro perfiles de compra que evidencian la crisis social
- Defensivo: solo productos básicos.
- Racionalizador: estrictamente lo indispensable.
- Adaptativo: mezcla marcas y algunos lujos.
- Aspiracional: compra menos pero con mayor poder adquisitivo.
Esta clasificación muestra que el consumidor venezolano no es homogéneo, sino un sujeto obligado a mutar según su situación económica.
Prioridades alimentarias en la nueva pirámide de consumo
Las proteínas —carne, pollo, huevos, queso— dominan la lista cuando el precio lo permite. Luego vienen los básicos como harina de maíz, arroz y pasta. Verduras y frutas ocupan el siguiente nivel, mientras los productos de limpieza, aunque esenciales, están en la base. Los caprichos solo vuelven si quedan ingresos remanentes.
Tendencias menos visibles: mascotas y canales de compra
El aumento en compra de alimentos para mascotas, con un 40% de hogares que tienen al menos una, es otro reflejo de prioridades que cambian bajo presión. Además, 60% sigue optando por abastos y bodegas, mientras que solo 40% elige supermercados, evidenciando dónde realmente pueden ajustar gastos.
¿Qué revela este cambio?
El consumo fragmentado es un termómetro de la crisis estructural. Los venezolanos ya no compran para planificar, sino para sobrevivir día a día. Esta volatilidad cambia el juego económico y social, afectando desde la producción hasta la estabilidad del mercado.
¿Está preparada la economía nacional para un consumidor que cambia de perfil según su bolsillo? La respuesta a esta pregunta definirá la próxima etapa del país.