Universidades de Lara Transforman Reparos en Fábrica con Exportación en la Mira
De un simple mantenimiento a una fábrica con nombres propios
Dos universidades en Lara, la Martín Luther King (Unemlk) y la Campesina Argimiro Gabaldón (Ucag), comenzaron conservando sus propias mesas y sillas. En menos de un año, pasaron a fabricar muebles para otras casas de estudio, con planes de exportación.
Esto cambia el escenario universitario y económico regional
Lo que empezó como una tarea básica de mantenimiento—reparar 250 sillas para nuevos salones—es hoy una operación que involucra herreros, carpinteros y pintores, con producción directa y autogestión estudiantil. La fabricación abarca desde muebles ecológicos con materiales reciclados hasta equipamiento completo para salas audiovisuales y áreas de recreación.
El beneficio económico es claro: las universidades adquieren mobiliario a costos mucho menores que el mercado, liberando recursos para prioridades académicas.
El verdadero impacto está más allá del aula
- Se crea mano de obra local especializada y se fortalece la economía endógena.
- En paralelo, Ucag impulsa la agroindustria: producción de bioinsumos orgánicos, siembra de cultivos autóctonos y cría de ganado con alto valor proteico.
- La articulación con comercio exterior y consulados abre camino a la exportación de frutas tropicales procesadas y semillas certificadas.
¿Qué debería preocuparnos?
Este tipo de proyectos reflejan la capacidad de autogestión y producción real en zonas afectadas por políticas públicas que desincentivan la productividad formal. Mientras se aplaude la narrativa del sector público como único motor, estas universidades demuestran que iniciativas prácticas, integradas y bien dirigidas pueden marcar la diferencia en seguridad alimentaria y desarrollo económico.
La próxima feria en Estambul para mostrar esta producción exportable hará visible lo que muchos prefieren ignorar: que la solución no está solo en discursos sino en resultados tangibles y económicos.