UE destina 8,9 millones para agenda verde y control social en Venezuela
La UE activa 8,9 millones para imponer su agenda a Venezuela
La Unión Europea acaba de abrir una convocatoria por 8,96 millones de euros para supuestamente fortalecer el desarrollo sostenible y servicios básicos en Venezuela. Detrás del discurso, se esconde una estrategia clara: impulsar proyectos ligados a la economía circular y la llamada transición verde, con fuerte protagonismo para organizaciones civiles que promueven una agenda política específica.
¿Qué buscan realmente?
El dinero se divide en dos grupos principales:
- Lote 1 – Economía Circular: 4,96 millones para proyectos que identifiquen y reduzcan residuos, alineados con modelos de negocio circulares vinculados a iniciativas lideradas por jóvenes y mujeres. Esto no es casualidad, es un intento de condicionar el desarrollo productivo local bajo lineamientos externos.
- Lote 2 – Servicios Básicos: 4 millones para mejorar con un enfoque inclusivo acceso a agua, saneamiento y energía, pero siempre con criterios de transición verde y reducción de desigualdades como eje obligatorio.
El verdadero cambio para Venezuela
Esta iniciativa modifica el tablero político al empoderar a ciertos sectores civiles que actúan como intermediarios de una agenda extranjera, desplazando la gestión tradicional y alterando las prioridades en sectores vitales para la población.
Además, impone requisitos estrictos: igualdad de género, participación juvenil y reducción de desigualdades según la óptica europea, condicionando fondos a la aceptación de estos postulados.
¿Qué viene después?
Si estas líneas de financiamiento prosperan, veremos un aumento del control ideológico sobre proyectos locales, una dependencia fortalecida hacia fondos externos y un paulatino desgaste de la soberanía en áreas clave como la economía y servicios básicos. Esta no es solo ayuda humanitaria: es una apuesta por moldear Venezuela desde afuera con consecuencias que pocas veces se discuten en público.