TSJ se amplía y el Poder Judicial cambia por completo: ¿Quiénes mandarán ahora?
La Asamblea arranca el filtro para elegir 20 magistrados del TSJ
Este miércoles se instaló el Comité de Postulaciones Judiciales que evaluará y preseleccionará candidatos para cubrir 20 de las 32 magistraturas del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), tras una polémica reforma legal que amplió el número de jueces.
Una reforma que cambia las reglas del juego
La Corte pasa de 20 a 32 magistrados, con el argumento oficial de cubrir jubilaciones y crear nuevos puestos. Pero esta expansión no solo multiplica el tamaño del tribunal, sino que reconfigura por completo su estructura y poder.
- La Sala Constitucional crecerá de cinco a siete magistrados de carrera.
- Las cinco salas restantes aumentarán de tres a cinco jueces cada una.
- Se incluye además la elección de jefes claves en la Inspectoría General y en la Escuela Nacional de la Magistratura.
Impacto real: poder judicial más grande, con menos control
Este rediseño llega en medio de severas críticas y denuncias sobre la falta de transparencia en el sistema judicial. La oposición y sectores sociales cuestionan cómo esta reforma puede profundizar la concentración del poder, mientras el país atraviesa una crisis de legalidad.
El histórico caso del preso político Víctor Hugo Quero Navas, cuya muerte bajo custodia estatal fue ocultada por más de diez meses, pone en evidencia la crisis de responsabilidad que enfrenta el sistema judicial justo cuando se le entrega más poder.
¿Qué viene ahora?
En los próximos días se abrirá la convocatoria para postular a estos puestos durante quince días, con un proceso de evaluación que durará 45 días antes de la votación final en la Asamblea Nacional. La forma en que se defina esta nueva corte marcará el rumbo del Poder Judicial, la seguridad jurídica y la independencia real del sistema.
¿Estamos frente a una renovación genuina o a un entramado para aumentar el control político en la justicia? El tiempo y la fiscalización pública serán claves. Mientras tanto, la opacidad y la expansión acelerada sugieren un cambio estructural que pocos han advertido, pero que afectará la legitimidad de las instituciones por años.