Trump asegura que EE UU domina el petróleo venezolano mientras la crisis estalla
Trump vende un «mejor que nunca» con Venezuela que pocos ven
El presidente estadounidense Donald Trump afirmó sin medias tintas que la relación con Venezuela es «excelente» y que la explotación petrolera venezolana nunca estuvo mejor. Pero esta narrativa oculta un asunto clave: ¿cómo impactan los recientes terremotos en la infraestructura petrolera y la economía venezolana?
Producción récord, pero ¿a qué costo?
Trump destacó en entrevista que Estados Unidos recibe una buena parte del petróleo venezolano gracias a reformas impulsadas tras la captura de Maduro en enero. Las cifras oficiales hablan de un aumento de producción del 27,6% entre enero y mayo, alcanzando 1,25 millones de barriles diarios, el nivel más alto en siete años.
La verdad que no están contando
Mientras Washington sonríe con la inversión extranjera en Venezuela y recibe crudo, el país sufre las consecuencias de terremotos violentos que dejaron miles de muertos y heridos, y ponen en jaque la estabilidad de la infraestructura con la que EE UU cuenta para este suministro.
Estados Unidos, lejos de aprovechar este momento para asegurar estabilidad y legalidad, parece apostar por beneficios inmediatos sin considerar el impacto real en la seguridad y economía de Venezuela.
¿Qué se viene tras esta «buena relación»?
- Riesgos en la producción petrolera por daños estructurales no evaluados.
- Un escenario de incertidumbre que podría afectar los suministros estadounidenses.
- Un juego político donde la estabilidad institucional venezolana se sacrifica en pos de intereses estratégicos.
Esta no es solo una historia de éxito petrolero. Es la cara oculta de una agenda política que aprovecha la crisis, mientras la infraestructura y la sociedad venezolana luchan por sobrevivir.