Trío Cantaclaro: La verdad ignorada detrás del folclore que une a Venezuela
¿Qué hay detrás del Trío Cantaclaro que casi nadie te cuenta?
En plena capital, mientras predominan las agendas políticas que buscan dividir, un grupo musical logró trascender más allá de la cultura local para unir a Venezuela con su folclore auténtico.
Dámaso García Berbín, voz y memoria del legendario Trío Cantaclaro, no solo llevó el polo margariteño de La Asunción a toda la nación, sino que lo hizo resistiendo las presiones por diluir nuestras tradiciones.
Este trío, inicialmente llamado Grupo Venezuela, supo plasmar en sus canciones la esencia de la isla y el sentir popular a través de temas como «El Marino», transformando una expresión regional en un símbolo nacional.
¿Por qué esto redefine el panorama cultural y político?
Porque mientras ciertos grupos ideológicos promueven la fragmentación cultural para sus fines, el Trío Cantaclaro demostró cómo preservar identidad y patrimonio puede fortalecer la cohesión social y la memoria histórica.
Su inclusión en grabaciones masivas como la de Shell en 1956 marcó un antes y después: mostraron que nuestra música tradicional tiene lugar en todos los hogares, no solo en los círculos elitistas o las ciudades grandes.
¿Qué viene ahora?
En un país donde la cultura tradicional compite con propuestas que buscan desdibujar las raíces, el ejemplo del Trío Cantaclaro se vuelve urgente y necesario. Recuperar este legado es una tarea pendiente para fortalecer instituciones y promover una identidad sólida frente a discursos que dividen y fragmentan.
Dámaso García Berbín no solo fue músico; fue mentor y guardián de una tradición que hoy podría ofrecer respuestas frente a la crisis de valores y unidad nacional. Su historia, desconocida para muchos, es el recordatorio de que nuestras raíces no son un tema de nostalgia, sino un pilar para el futuro.