Transición en Venezuela: ¿Cambio o Continuidad Ilegal?
Venezuela: La transición que rompe la Constitución
Desde el 3 de enero, Venezuela experimenta un proceso llamado ‘transición’. Pero, ¿y si te dijera que viola el marco constitucional vigente? En lugar de restaurar el Estado de Derecho, lo que presenciamos es su suspensión bajo una fachada legal.
Lo que está detrás de la ‘transición’
El artículo 233 de la Constitución de 1999 marca los causales para declarar falta absoluta del presidente. La detención de Nicolás Maduro no figura entre ellos, aunque es evidente que no gobierna ni se comunica con el exterior. Sin embargo, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) usó el artículo 234 para justificar una falta temporal y que Delcy Rodríguez asuma la presidencia encargada. La realidad es que se evade el mandato constitucional: si es una falta absoluta, deben convocarse elecciones inmediatas y remover al Consejo Nacional Electoral (CNE).
Las consecuencias prácticas ignoradas
Han pasado más de ochenta días desde la supuesta falta y la convocatoria electoral sigue sin iniciar. La soberanía popular está secuestrada: no se abre el Registro Electoral para venezolanos en el exterior, tampoco se aprueba el voto consular. La pregunta es clara: ¿cuántos ciudadanos están siendo excluidos de su derecho fundamental?
Una Ley de Amnistía con grietas peligrosas
La Ley de Amnistía aprobada en febrero parece parcial y contradice estándares internacionales. Más de 500 presos políticos permanecen detenidos y las excarcelaciones se condicionan a medidas restrictivas. No hay mecanismos claros para la verdad ni reparación. La ley ignora el artículo 29 de la Constitución sobre crímenes de lesa humanidad, dejando las puertas abiertas a una impunidad estructural.
Instituciones ilegítimas perpetuando la crisis
El régimen mantiene órganos y funcionarios designados en procesos cuestionados desde 2015. La separación de poderes es una ficción cuando el mismo TSJ reinterpretó la Constitución para mantener el control. Tampoco hubo consulta pública para una ley que parte del artículo 62 exige, y el aparato militar sigue sin control democrático.
¿Hacia dónde va Venezuela?
Esta ‘transición’ construida sobre violaciones constitucionales no es un camino hacia el Estado de Derecho, sino una dilución del mismo. La única salida real está en convocar elecciones libres con un CNE renovado, depurar el Registro Electoral y aplicar una justicia transicional verdadera: sin selectividad, con rendición de cuentas y reparación.
Mientras el orden constitucional siga siendo un obstáculo en lugar de un camino, Venezuela seguirá atrapada en la continuidad disfrazada de cambio.