Torrefactora en Portuguesa: ¿Nueva esperanza o riesgo para la productividad?
La reactivación que pocos analizan
En Portuguesa, la torrefactora El Cafetal volvió a funcionar, esta vez como una Empresa de Propiedad Social Directa Comunal (Epsdc), poniendo en manos del llamado ‘poder popular’ el procesamiento del café de más de 30.000 productores.
Lo que pasó
El antiguo complejo fue transferido tras un proceso que involucra a 79 comunas, con el objetivo declarado de transformar la producción y exportación del café, uno de los principales rubros agrícolas del estado, que aporta el 74% de los alimentos nacionales.
¿Por qué esto cambia el tablero?
Este movimiento redefine la gestión productiva: la industria pasará de operadores privados o públicos tradicionales al control comunal, un modelo que ha generado cuestionamientos sobre eficiencia, control y transparencia. Además, abre la puerta a la influencia política directa en la cadena de valor del café, afectando a cientos de productores que ahora dependen de esta estructura para comercializar su cosecha.
La promesa de diversificación y exportación debe verse con atención crítica. ¿Se podrá garantizar un mercado estable y competitivo? ¿O estamos ante un esquema más que prioriza la distribución política antes que la productividad real?
Lo que viene
- Si la operación comunal falla, miles de productores podrían enfrentar pérdidas en la comercialización de su café.
- La dependencia de una estructura controlada por 79 comunas podría fragmentar la producción y generar conflictos internos.
- El impacto económico directo sobre las regiones involucradas (Portuguesa, Lara, Yaracuy y Trujillo) podría ser negativo si no se asegura una gestión eficiente.
- Este proceso podría ser modelo para otras industrias, con consecuencias aún más amplias en la economía y la institucionalidad.
Estamos frente a una estrategia que puede definir el futuro del sector agrícola en Venezuela. La pregunta es: ¿será esta la herramienta para salvar el café nacional o una nueva traba a su crecimiento?