Terremotos exponen cómo restricciones sacaron de juego a ONG y prensa en Venezuela
¿Por qué Venezuela quedó atrapada sin ayuda real tras los terremotos?
Los terremotos del 24 de junio no solo dañaron infraestructuras; desnudaros décadas de restricciones que ahora paralizan la respuesta humanitaria en Venezuela.
El golpe que el poder le dio a la ayuda
El periodista Luis Carlos Díaz señala sin ambages que la crisis actual es la factura directa de decisiones políticas que persiguieron, asfixiaron y expulsaron a ONG, periodistas y trabajadores humanitarios especializados.
El llamado “Informe Citgo” en 2024, impulsado por Jorge Rodríguez y la Asamblea Nacional controlada por el oficialismo, aceleró la eliminación y exilio de expertos que antes asistían en emergencia.
El resultado: Venezuela perdió técnicos independientes clave para responder en terreno.
Prensa silenciada, confianza extranjera quebrada
La cobertura informativa, esencial para mostrar necesidades y coordinar ayuda, enfrenta bloqueos constantes.
Casos como la expulsión de periodistas en Aragua hace pocos años o la intervención en la Cruz Roja Venezolana por el Tribunal Supremo, reflejan un patrón de control político que aleja la ayuda internacional.
Esta maniobra ha mermado la credibilidad del país ante organismos humanitarios mundiales.
Una ley para cercar a las ONG
La legislación aprobada en 2024 impone trámites burocráticos y vigilancia estatal para asfixiar a las organizaciones civiles.
Esto mantiene a decenas de miles en un limbo legal que impide su operación efectiva en áreas críticas.
Se exige la derogación inmediata de estas normas y el fin del hostigamiento financiero que bloquea fondos vitales.
Control económico: otro muro para la ayuda
El control de cambios y trabas bancarias complican el ingreso de recursos para emergencias.
La intención política detrás es clara: limitar el flujo de dinero de la diáspora y su impacto real en la sociedad.
¿Qué se viene?
El sismo debería ser el punto de partida para un debate urgente sobre condiciones reales para ONG y prensa.
Sin independencia ni garantías, el país seguirá atrapado en una crisis humanitaria ampliada por decisiones políticas que privilegian el control sobre la ayuda efectiva.