Terremotos en El Paraíso: El vecino que tuvo que salvarse… y tomar el control que el Estado abandonó
El Paraíso en ruinas y el Estado ausente
El 24 de junio, cuando un sismo de 7.2 y otro de 7.5 sacudieron Caracas, el edificio Miranda en El Paraíso quedó severamente dañado. Más de 2.000 muertos son solo el inicio de esta tragedia ignorada por las autoridades.
Un vecino cambia el guion de la tragedia
Omar Vega, residente del piso 4, no esperó la inacción oficial. Con experiencia en emergencias, dejó la desesperación de lado y se convirtió en el primer rescatista para sus vecinos. Sacó a una mujer mayor en crisis nerviosa, rescató a una embarazada casi a punto de parto, rompió puertas y rejas para liberar a otros atrapados.
¿Por qué esto redefine el escenario?
El desastre no solo evidenció la magnitud de los terremotos, sino la ausencia total de una respuesta estatal efectiva. Protección Civil y la Guardia Nacional aparecieron tardíamente para acordonar ruinas y recoger escombros, mientras los vecinos se organizan en campamentos improvisados para vigilar edificios vulnerables y reclamar inspecciones que no llegan.
¿Qué viene ahora?
- Vecinos se ven obligados a iniciar reparaciones por cuenta propia, sin esperar apoyo del Estado.
- La seguridad de las estructuras es cuestionable, dada la presencia de daños severos y colapsos adyacentes, como el del edificio San Judas Tadeo.
- El crimen y saqueos comienzan a tomar fuerza ante el vacío institucional en zonas vulnerables.
- La desprotección a ciudadanos obliga a una autoorganización forzada que, aunque heroica, exhibe la falla histórica en gestión de emergencias y mantenimiento urbano.
Este caso no es solo tragedia natural, es un reflejo de la falla sistemática de instituciones y un aviso sobre qué esperar si el Estado sigue ausente ante los grandes desafíos.