Táchira en riesgo: aguas negras destruyen autopista Táriba-Tucapé sin respuesta oficial
Aguas negras invaden la principal vía de Táchira y nadie responde
En la autopista que conecta Táriba con Tucapé, justo frente al cementerio, el sistema de alcantarillado colapsó hace más de dos meses. El resultado: aguas servidas corren sin control sobre la calzada, destruyendo el asfalto y poniendo en riesgo a todos los que transitan.
Esta carretera, que debería facilitar el tránsito rápido y seguro, se ha convertido en un peligro público y un foco de contaminación sin precedentes. Los baches se multiplican, obligando a los conductores a maniobras peligrosas que podrían desencadenar accidentes de gravedad.
¿Por qué importa esto?
La gravedad va más allá del daño vial. Estas aguas negras llegan a las comunidades cercanas, contaminando el ambiente y poniendo en peligro la salud de niños y vecinos. Es una crisis sanitaria y logística que refleja claramente la incapacidad y desinterés de las autoridades regionales y municipales en resolver problemas básicos.
Juan Carlos Palencia, exdiputado y voz crítica, advierte: la indiferencia oficial ya no es aceptable. La Gobernación del Táchira junto con las alcaldías de Cárdenas y Guásimos deben abandonar el silencio y actuar con urgencia.
¿Qué viene ahora?
Si la reparación no se aborda ya, la vía puede quedar intransitable en días, aislando sectores importantes y fomentando una crisis sanitaria imprevisible. La situación pone en evidencia la grave gestión pública actual, que ante una emergencia básica solo apuesta a la postergación.
El tiempo de excusas ha terminado. Táchira exige soluciones para evitar un colapso que afectará la economía local, la seguridad vial y la salud de su gente.