Táchira cae ante Estudiantes: ¿Se empieza a fracturar el dominio en el cuadrangular B?
Arranque titubeante de Táchira en el cuadrangular B
Deportivo Táchira sufrió un golpe duro en la primera fecha del Cuadrangular B del Torneo Apertura 2026.
En el césped del “Coloso de Sumba”, el equipo aurinegro cayó 2-1 ante Estudiantes de Mérida, un rival que, en teoría, debía ser el más accesible.
Lo que pasó
- Estudiantes abrió el marcador a los 6 minutos con César Magallán aprovechando la frágil defensa de Táchira por la banda izquierda.
- El local dominó con una fórmula clara: esperar y contraatacar, explotando las debilidades en la zaga tachirense.
- Kevin Quejada anotó el segundo a los 38 minutos frente a un Táchira sin respuestas defensivas claras.
- El descuento llegó antes del descanso gracias al defensor uruguayo Guillermo Fratta, pero no fue suficiente.
- En el segundo tiempo, los cambios del técnico Álvaro Recoba no alteraron el rumbo del partido.
- La estrategia de Estudiantes estuvo clara: enfriar el juego y controlar el resultado, con un portero Eddie Robert que se aseguró de que Táchira no empatara.
- La expulsión de Luis Zúñiga en el cierre solo agravó la situación del equipo visitante.
¿Por qué esto es importante?
El torneo no da margen de error: sólo 6 juegos y Táchira ya dejó escapar puntos ante el equipo más débil en el papel.
Esta derrota expone varias señales de alerta en un equipo que tendrá que ganar sus tres partidos en casa y esperar sacar puntos fuera para mantenerse competitivo.
El técnico Álvaro Recoba mostró una gestión errática esta vez, con decisiones sobre el campo que no rindieron frutos ni contuvieron las debilidades defensivas.
¿Qué viene?
Táchira tiene una hoja de ruta sin margen de falla:
- Dos partidos de local claves frente a Carabobo y Metropolitanos, a los que deberá sacar máximo provecho.
- Después, saldrá a jugar de visitante en la segunda vuelta contra estos mismos rivales.
- El cierre del cuadrangular será de nuevo contra Estudiantes, un duelo que ya no podrá tomarse a la ligera.
La pregunta que queda en el aire: ¿Podrá Táchira enderezar el rumbo antes de que una mini crisis se transforme en una eliminación anticipada?