¿Solución real o parche? 6.000 familias yaracuyanas y la ‘feria solidaria’ que divide al país
6.000 familias atendidas, pero ¿a qué costo real?
En Yaracuy se distribuyeron 35 toneladas de alimentos en 11 jornadas del llamado Campo Soberano, con hasta 60% de descuento frente a comercios tradicionales.
¿Qué pasó realmente?
El Estado, junto a organizaciones aliadas, ha impulsado estas ferias para supuestamente aliviar la carga económica de sectores vulnerables en seis municipios. Se venden productos como víveres, proteínas y verduras, y se asegura que el acceso a la canasta básica mejora gracias a esta intervención directa.
Esto cambia el escenario, pero ¿para bien?
Detrás del discurso oficial está el uso de recursos públicos para sostener precios artificiales en un contexto de crisis económica crónica. La distribución masiva de alimentos a precios irrealmente bajos funciona como un subsidio que esquiva el problema estructural: la falta de producción y la inflación desbocada.
Además, el rol activo de comunas y alcaldías en estos operativos evidencia una fuerte intromisión política en la economía local, que no busca soluciones duraderas sino mantener una narrativa de control social.
¿Qué viene después?
Si el Estado continúa con estas medidas, es probable que se perpetúe la dependencia asistencial y el deterioro de los canales comerciales independientes. El llamado “poder popular organizado” desplaza la iniciativa privada y genera un círculo vicioso de control y precarización.
La gran pregunta es: ¿cuántas ferias más serán necesarias para ocultar la verdadera crisis económica y la ineficiencia de esta ‘ayuda’ estatal?