Solo 7% de hogares venezolanos recibió migrantes retornados: la nueva presión invisible

Solo 7% de los hogares venezolanos recibieron migrantes retornados en el último año

La Encuesta Nacional sobre Condiciones de Vida (Encovi) 2025 revela un dato poco divulgado: apenas un 7% de los hogares venezolanos han recibido a migrantes que retornan al país durante el último año.

¿Qué implica esto para Venezuela?

Contrario a lo que esperan algunos sectores, el retorno masivo no sucede. Además, los que regresan no son los trabajadores en edad productiva, sino principalmente niños, niñas, adolescentes (25%) y adultos mayores (19%). Es decir, grupos dependientes que requieren redes familiares y apoyo social.

La explicación clara: quienes podrían sostener económicamente su hogar prefieren cerrar su ciclo migratorio fuera del país. La profesora Anitza Freitez, coordinadora de la Encovi, lo expresa sin rodeos: «Envían de vuelta a Venezuela a los niños y los adultos mayores, mientras que los productivos quedan afuera».

¿De dónde vienen los retornados?

Ecuador y Colombia concentran la mayoría del retorno, con 28% y 13% respectivamente, ambos países fronterizos o de tránsito habitual. No se contabiliza la repatriación desde Estados Unidos, un movimiento que podría ser significativo pero invisible en estos datos.

¿Qué sigue?

  • Solo un 10% de familias con migrantes planea un retorno futuro.
  • Argentina, Colombia, Estados Unidos y Chile son vistos como destinos con mayor posibilidad de retorno.
  • El retorno está ligado a hogares pobres y personas con menor capital educativo, lo que eleva la carga sobre servicios sociales.
  • El país enfrenta una elevada dependencia demográfica: 65 dependientes (niños y ancianos) por cada 100 en edad productiva.

Impacto real en instituciones y servicios

La llegada de población dependiente pone presión adicional en servicios públicos, salud y educación, justo cuando estas áreas aún resienten las débiles estructuras del Estado. En medio de un país con emigración sostenida, ese retorno parcial pero selectivo revela un problema oculto: no es un regreso que alivie la crisis, sino que profundiza desafíos sociales y económicos.

Lo que no cuentan pero importa

Este retorno segmentado no solo cambia la demografía sino también el perfil de la demanda social interna. Venezuela comienza a transitar una nueva etapa, donde la presión sobre el Estado aumenta sin que las soluciones estructurales estén a la vista. La pregunta que surge es clara: ¿está preparado Venezuela para asumir esta realidad o seguirá ignorando el verdadero costo del retorno migratorio?

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