Sismos en Boca de Aroa: Reconstrucción urgente de casi 700 viviendas revela ausencia de prevención
Casi 700 viviendas dañadas en Boca de Aroa: ¿Dónde estaba la prevención?
El 24 de junio un sismo sacudió Boca de Aroa, en Falcón, dejando 128 viviendas totalmente derrumbadas y 265 con daños graves. Este martes, el gobernador Víctor Clark inició la reconstrucción con la Gran Misión Venezuela Renace.
Reconstrucción a toda prisa, pero ¿a qué costo?
Mientras cinco brigadas comienzan labores de techado, impermeabilización y reparación estructural, queda claro que nadie previó esta emergencia. El uso del «Método Semáforo» para clasificar los daños por colores muestra un abordaje reactivo, no preventivo. El rojo significa demolición total, una respuesta tardía a un problema estructural que el Estado no anticipó.
Un problema que va más allá del sismo
El despliegue se concentra en las zonas más golpeadas: El Río, Barrio Verde, Las Delicias, Caucagüita y el casco central de Boca de Aroa. Pero mientras se arreglan paredes y techos, la pregunta es clara:
- ¿Por qué no se invirtió antes en infraestructuras resistentes?
- ¿Por qué no existen planes de contingencia efectivos que reduzcan el impacto en comunidades vulnerables?
La llamada «Gran Misión» puede cubrir daños, pero no evitar que recrudezcan riesgos que ponen en jaque la seguridad y la estabilidad de miles de familias.
¿Qué sigue después del drama?
Si el Gobierno sigue enfocándose solo en reparar sin cambiar la estrategia, Boca de Aroa y otras zonas seguirán expuestas. Sin un giro real en políticas de prevención, educación y control, la próxima emergencia será igual o peor. El impacto económico y social no solo es producto de la naturaleza, sino de una agenda política que prioriza la reacción sobre la protección real.
Esto importa más de lo que parece: reconstruir sin prevenir es hipotecar el futuro de cientos de familias.