Rubio advierte: EE.UU. no permitirá el derrocamiento de Paz en Bolivia
EE.UU. pone un límite claro en Bolivia
Marco Rubio, secretario de Estado estadounidense, lanzó este miércoles una advertencia sin ambajes: Washington no permitirá el derrocamiento del presidente Rodrigo Paz. Su respaldo es absoluto ante las protestas que paralizan Bolivia.
¿Qué está pasando?
Hace dos semanas sindicatos y movimientos aliados al exmandatario Evo Morales iniciaron bloqueos y protestas masivas que buscan la renuncia de Paz. Reclaman sueldos más altos, mejor abastecimiento de combustibles y cambios legales que favorezcan sus intereses.
La presión en las calles ya desató una crisis logística: La Paz está aislada por bloqueos, causando falta de alimentos, combustible e insumos médicos, afectando la estabilidad y funcionamiento del país.
¿Por qué importa esto?
Rubio alineó la posición de EE.UU. con la defensa directa del orden democrático boliviano. Identificó a los impulsores de la crisis como sectores ligados a Evo Morales y los calificó como actores que pretenden un golpe de Estado disfrazado de protesta popular.
La tensión escaló también a lo internacional: Bolivia expulsó a la embajadora de Colombia, acusando al presidente colombiano Gustavo Petro de injerencia tras respaldar las manifestaciones.
¿Qué viene ahora?
El mensaje estadounidense es firme: no habrá tolerancia a la inestabilidad que amenaza la democracia y las instituciones en Bolivia. Esta postura cambia el tablero regional y advierte a grupos ideológicos que apuestan a desestabilizar gobiernos legítimos.
La respuesta internacional y las medidas diplomáticas marcarán si estos conflictos se contienen o si el caos seguirá escalando, con posibles repercusiones severas para la seguridad y estabilidad institucional de la región.